La diferencia que le sacó a sus competidores es histórica. Cambiemos fue dividido y quedó muy abajo. “La grieta le hace daño al país”, dijo el gobernador Schiaretti en su discurso. El peronismo también ganó en la ciudad de Córdoba, con Martín Llaryora.
Fueron casi 54 puntos y más de 36 de diferencia sobre el segundo. Sin sombras, Juan Schiaretti ganó Córdoba, logró su reelección como Gobernador y dio el golpe para estirar el dominio peronista en la provincia a 24 años consecutivos.
Se llevó, en la avalancha, un territorio emblema de la UCR, Córdoba capital, que desde diciembre será gobernada por Martín Llaryora, vencedor de Luis Juez y Rodrigo De Loredo, las dos ofertas de un Cambiemos dividido. El “schiarettazo”, como lo definió el diputado Oscar González, un histórico dirigente del Partido Justicialista (PJ), tendrá un efecto político más allá de los números: el Gobernador tendrá más de dos tercios de la Legislatura provincial.
Los últimos resultados según el escrutinio provisorio arrojan el 53,97% para Hacemos por Córdoba, que llevaba como candidato al actual gobernador de la Provincia, Juan Schiaretti; segundo quedó Córdoba Cambia con el 17,78% de los votos, que postulaba a Mario Negri; Ramón Mestre por la Unión Cívica Radical (UCR) alcanzó el 10,94%; en tanto que Encuentro Vecinal Córdoba que presentó como candidato a Gobernador a Aurelio García Elorrio, obtuvo el 3,72%.
El radical Mario Negri aventajaba por casi 7 puntos porcentuales al también radical Ramón Mestre en el segundo lugar. El ganador en la interna había contado con el apoyo de la Casa Rosada, Elisa Carrió y María Eugenia Vidal.
En su discurso, el Gobernador reelecto se enfocó en negar que su victoria esconda el fantasma de la hegemonía. “Ni por asomo esa diferencia nos hará creer que nos dieron la suma del poder público porque no es así”, advirtió en su discurso luego del triunfo.
Solo Pocho, un departamento al oeste de la Provincia, se resistía a la victoria de Hacemos por Córdoba, la marca electoral del PJ cordobés: ahí ganaba Schiaretti pero su lista de legisladores uninominales caía ante la UCR. Junto a su esposa Alejandra Vigo, futura diputada provincial, su vice Manuel Calvo y Llaryora, Schiaretti dejó señales y gestos sobre la cuestión nacional.
Natalia De la Sota, hija del fallecido ex gobernador (a quien el ganador dedicó el triunfo), fue la presentadora del triunfador. Schiaretti renegó de la grieta “que sirve para ganar elecciones pero no para gobernar” y reforzó que el PJ cordobés forma parte de Alternativa Federal (AF), el espacio que el fundó en el 2018 junto a Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto.
“Es un Peronismo Federal, republicano y democrático”, marcó la senda de donde se parará en la pelea inmediata, la que arranca en 40 días con el cierre de listas nacionales. Fue más lejos y metió una frase de politólogo: “Estamos convencidos de que no habrá república en Argentina sin peronismo. Y no habrá peronismo si no es republicano”, avisó.
En Alternativa Federal se espera que en estos días, Schiaretti se enfoque en ordenar los próximos pasos del sector.
FUENTE: www.clarin.com



















