Con un final cardíaco y una belleza que por fin se sale del estándar, la representante de África se convirtió de manera oficial en la mujer más bella del mundo.
Como cada año, Miss Universo se convierte en tema de conversación, ya sea por aquellos amantes al certamen o por los detractores que aparecen cada año para criticar la idea de seguir juzgando a las mujeres por su belleza. Y es que, en estos días, fue la imagen de la mujer en gran parte de Latinoamérica la que inundó los diarios en un sentido y abrió un diálogo contra los feminicidios y la violencia que viven cientos de mujeres a diario.
Pese a todo eso, el certamen transcurrió con normalidad en el Tyler Perry Studios, en Atlanta, Estados Unidos. En ese lugar, casi un centenar de mujeres representó a los 90 países para convertirse en la única Miss Universo, siendo la representante de Sudáfrica, Zozibini Tunzi, la ganadora indiscutible del ya icónico programa de televisión.
Ahí estuvo Tunzi en una reñida competencia más allá de la belleza, pues, por primera vez, ese famoso estándar de belleza fue roto por una extraordinaria mujer africana que entre sus prioridades tiene seguir apoyando a la gente de comunidades pobres en aquel continente. El certamen que al día de hoy evalúa no solo la belleza física sino el conocimiento del contexto social, económico y político del mundo, se inclinó por la sensibilidad de la sudafricana.
Sofía Aragón, la representante de México, también era una de las favoritas, ya que el carisma de la misma hacía soñar a todo un país. Por su parte, Madison Anderson, de Puerto Rico, quedó en segundo lugar y podrá efectuar funciones en caso de faltar Zozibini Tunzi.
Aunque las redes sociales, que son el termómetro más adecuado para ir midiendo el desarrollo del programa, mencionaban que lo importante hubiera sido que la corona se la llevara la representante de Puerto Rico, por el nulo apoyo que le había dado Donald Trump ante los innumerables desperfectos que todavía presenta la isla luego del huracán María.
Miss Argentina
Por su parte, la candidata por Argentina fue la modelo Mariana Varela, quien es activista en la lucha contra la violencia de género, de la cual fue víctima. Varela contó su historia y dijo que superó ese duro momento gracias a su familia.
“Hace unos años atrás, cuando recién estaba iniciando mi vida amorosa, tuve el desafortunado momento de cruzarme con un hombre que me maltrataba mucho psicológicamente”, relató la modelo y añadió que no fue suficiente terminar con una relación tóxica. Fue así que quiso contribuir con otras mujeres en la misma situación y se unió a la lucha contra la violencia de género.
“Llevo una campaña llamada ´Al Miedo No´. Hace dos años tengo un grupo de mujeres solidarias que me ayudan en esta campaña de proteger y ayudar a todas las mujeres que sufrieron de violencia de género, hacemos talleres, charlas”, señaló.
FUENTE: www.infobae.com y www.caras.perfil.com

















