Además, contó que hace terapia desde la adolescencia. “¡Voy desde que tengo 13 años! (Con interrupciones). Tuve una infancia y adolescencia muy complicadas. Sé que me conocen un poco, pero no conocen toda mi vida también. La terapia me salva también”, comentó.
Por último, habló de ella en tercera persona. “(A Jimena) yo la quiero un montón, tiene un carácter de mierda y como una especie de caparazón pues nada le ha sido fácil, pero está haciendo todo lo posible para cambiar muchas cosas. Es una chanta igual, adentro de la cobra hay dulce de leche. No digan nada”.




















