La misma vecina afirmó que a Alejandro “le usurparon y le rompieron la casa” personas que fueron con “una mujer que dice que es la dueña del terreno”. Agregó que el joven vive hace 15 años en el lugar y que “no molesta a nadie”.
Alejandro pasó la noche durmiendo a la intemperie, en una cama que quedó fuera de la casa donde vivía tras el desalojo producido en la tarde del martes.




















