Lautaro Rosé era un chico común, un chico que barrio, fanático del fútbol y de las redes sociales como cualquiér jóven de 18 años. Estaba terminando el colegio y colaboraba con un merendero.
Tras un confuso episodio con la policía en plena Costanera Sur, Lautaro ingresó al Río Paraná pese a no saber nadar. Los detalles del hecho aún se desconocen. Lo cierto es que Lautaro no volvió a salir del agua.
Gendarmería encontró su cuerpo tres días despúes y hoy la familia pide justicia.
MASIVA DESPEDIDA
Amigos, familiares, compañeros del colegio, vecinos y todos aquellos que lo conocían se acercaron a la casa a despedirse y acompañaron a la familia hasta el cementerio.
“Por la multitud de gente en el velorio se ve que era muy querido en todos lados, era muy alegre”, dijo Juana, su mamá. “Nunca fue malo con nadie, nunca tuvo problemas con nadie”, agregó Matías, uno de sus hermanos mayores.
También contaron que muchos se ofrecieron a colaborar con los gastos del velorio, pero tenían un seguro funerario que pagaban todos los meses, así que los gastos estaban todos cubiertos. De igual manera la familia agradeció el apoyo a cada uno de los que se acercaron.
Lautaro, un amigo de Lautaro Rosé, que es miembro de la banda de música cristiana “Tercer Cielo”, le pidió permiso a la familia para cantarle un tema en el cementerio. Es así que Lautaro se fue con la canción “Yo te extrañaré”, con un cementerio colmado de gente que sollozaba y hoy pide justicia.



















