Se suma a este contexto, la situación generada por la pandemia que sostiene un nivel de casos activos y fallecimientos que duelen y generan profunda tristeza en la comunidad.
Por la profunda devoción mariana del pueblo correntino, las visitas de la Virgen intentarán de algún modo hacer sentir la protección de la tierna madre a sus hijos, acercarla a aquellos lugares donde los incendios no dan tregua. “Es para que nuestro pueblo creyente sienta su cercanía, su consuelo y su poderosa intercesión, como lo ha hecho en otros momentos de nuestra historia”, expresó monseñor Andrés Stanovnik. Estas visitas culminarán el domingo 27 en la Basílica. Ese día está previsto la ya tradicional apertura del Año Pastoral en la celebración de la Santa Misa que a las 11 presidirá el Arzobispo.



















