Desde la institución explicaron que, lejos de fomentar la conservación, la tendencia a tener carpinchos como animales de compañía promueve la captura, el tráfico y la tenencia ilegal, afectando gravemente a la fauna autóctona.
“Los animales silvestres cumplen un rol fundamental en los ecosistemas y necesitan recursos que solo la naturaleza puede brindar para garantizar su bienestar y supervivencia”, advirtieron desde el Centro Aguará.
Rehabilitación lenta y compleja
Muchos de los ejemplares que llegan al centro presentan condiciones de salud preocupantes: enfermedades asociadas al estrés, cuadros contagiosos transmitidos por mascotas domésticas y casos de desnutrición por una dieta inadecuada.
La rehabilitación de carpinchos que han vivido bajo dependencia humana requiere un proceso largo que incluye:
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Recuperación de conductas naturales
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Desarrollo de habilidades sociales propias de la especie
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Reaprendizaje de hábitos de alimentación
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Reducción del apego a la figura humana (impronta)
Sin embargo, los especialistas advierten que no todas las rehabilitaciones logran completarse con éxito, debido al daño físico y conductual que muchos animales presentan al momento de ser rescatados.
Llamado a denunciar la tenencia ilegal
El Centro Aguará instó a la comunidad a denunciar la captura, tenencia o comercialización de fauna silvestre, tal como establece la Ley Nacional Nº 22.421 de Conservación de la Fauna.
Los organismos habilitados para recibir denuncias en Corrientes son:
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Dirección de Recursos Naturales
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Policía de Corrientes
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PRIAR (Policía Rural e Islas y Ambiental Rural)
“Los animales silvestres no son mascotas”, remarcaron desde el Centro Aguará, reforzando su compromiso con la protección y rehabilitación de la fauna correntina.
























