
Una vez adentro, los ladrones tuvieron tiempo para recorrer los salones, provocar destrozos y llevarse tres televisores. Pero además, realizaron actos de vandalismo que indignaron a toda la comunidad educativa: retiraron un reflector, lo destruyeron y lo dejaron tirado, y hasta tomaron el jugo que estaba preparado para un cumpleaños previsto para hoy.

Docentes y directivos se mostraron profundamente preocupados por el hecho y por lo que podría llegar a ocurrir en momentos en que la institución queda sin actividad. “La situación genera mucha angustia y temor”, señalaron desde el lugar.
La Policía trabaja para identificar a los responsables y determinar cómo se produjo el ingreso al edificio.



















