El miércoles será el turno de otras dos testigos: en esta ocasión, las jubiladas que le vendieron a Adorni su nuevo departamento —sin desprenderse del anterior—, esta vez en Caballito. El funcionario escrituró con hipoteca entre privados, les pagó 30 mil dólares y quedó debiendo 200 mil a saldar en noviembre próximo, sin intereses. A Beatriz Alicia Viegas y Claudia Bibiana Sbabo también se les levantó el secreto fiscal.
Sobre las cuatro testigos se pidió información fiscal, patrimonial y económica a ARCA para establecer si tenían capacidad económica para justificar los “mutuos, créditos y/o garantías hipotecarias que surgen de la documentación reunida” en la causa.
En particular, se requirieron detalles de su situación fiscal, declaraciones juradas impositivas presentadas, ingresos declarados, bienes y activos, facturación —si la hubiere— y “toda otra constancia útil para verificar la efectiva existencia, magnitud y sustento económico de las acreencias y financiamientos vinculados, entre otros, con las operaciones relativas a los inmuebles” de Adorni.

Pero para el día de la citación, el fiscal les hizo saber, sobre todo en el caso de las vendedoras de la calle Miró, que tienen que llegar a tribunales listas para facilitar el acceso al contenido de sus teléfonos celulares, “incluyendo mensajes, audios, correos electrónicos, imágenes y registros de llamadas vinculados a las operaciones investigadas”.
Las testigos del lunes
Adorni obtuvo un préstamo por 100.000 dólares que fue aportado en un 85% por la comisario retirada de la Policía Federal Graciela Molina y en un 15% por su hija, también integrante de la fuerza, Victoria Cancio. La devolución habría sido pactada a dos años, con una tasa de interés del 11% anual y pagos mensuales, según consta en la escritura de hipoteca del departamento de Parque Chacabuco.
La hipoteca, formalizada en noviembre de 2024, quedó garantizada por la propiedad, que figura a nombre de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, y ese dinero se habría usado para comprar una casa en un club privado en Exaltación de la Cruz en noviembre de 2024.

En la última declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción, el jefe de Gabinete detalló una deuda de 43.860.000 pesos con Molina de Cancio y otra de 7.740.000 pesos con Cancio, ambas garantizadas con el inmueble de Asamblea. La fiscalía ahora busca contrastar ese dato con la trazabilidad real de los fondos.
La primera testigo del caso, la escribana Adriana Nechevenko, explicó en una entrevista con Infobae que ella presentó a las prestamistas con el Jefe de Gabinete y que la hipoteca del departamento de Parque Chacabuco se hizo el 15 de noviembre de 2024, para comprar ese mismo día la casa en el club de golf. “Tengo clientes y acerqué a las partes”, dijo.
La causa judicial se abrió por una denuncia de la diputada Marcela Pagano, está delegada en la fiscalía de Pollicita y a cargo del juez Lijo. Este magistrado investiga también al jefe de Gabinete por presuntas dádivas a raíz de un viaje en avión privado ida y vuelta a Punta del Este que hizo con su familia en el feriado de Carnaval y habría pagado Marcelo Grandío, un periodista que obtuvo a través de su productora Imhouse contratos con la TV Pública, bajo la órbita de Adorni.



















