El 23 de septiembre de 1978 un colectivo que transportaba a integrantes de la comparsa Ara Berá chocó cuando viajaban a hacer una presentación. Murieron 8 personas y la Fiesta de Momo nunca volvieron a ser la misma tras semejante tristeza.
Para conmemorar las víctimas del siniestro vial en el 2014 la Legislatura aprobó la Ley 6.304, que establece que el 23 de septiembre es el día del comparsero en Corrientes.
Hacia 1978 Corrientes llevaba más de 10 años como un destino consolidado como la indiscutible Capital Nacional del Carnaval. De la mano del brillo de sus principales comparsas, Ara Berá y Copacabana, y de un ferviente apoyo popular, el evento parecía no tener techo.
Periodistas de todo el país llegaban para cubrir las novedades vinculadas a la fiesta, que ocuparon lugares importantes en la revista y revistas de esos años. Las agrupaciones viajaban constantemente para mostrar en otras provincias lo que era el Carnaval de Corrientes.
Sin embargo, en uno de esos viajes se producía una tragedia que no solo se enlutó para siempre en el Carnaval, sino que también en el rumbo de la Fiesta de Momo.
El viaje final
Corría el septiembre de 1978 cuando Ara Berá y Copacabana se preparaban para realizar una serie de presentaciones, primero en Bariloche (Río Negro) y luego en Buenos Aires. Nada parecía presagiar lo que iba a ocurrir.
El jueves 21 el carnaval de Corrientes apuntó a otra página cuando fue todo por las calles de Bariloche como parte de la Fiesta de la Nieve, sorprendiendo a los turistas y locales. Luego fue el turno de una actuación en el Hotel Sol, entusiasmado al público presente.
La delegación, muy contenta y animada por la recepción que tuvo, se subió a un avión para viajar a Buenos Aires el sábado 23. Copacabana iba a realizar actuaciones en esa ciudad, mientras que los integrantes de Ara Berá en Aeroparque los esperaba un colectivo que los trasladaría 370 kilómetros hasta la ciudad de Olavarría, donde iban a animar una fiesta organizada por la Sociedad Rural.
Fueron 40 personas que se subieron al interno 6 de la empresa “Estrella del Sud” ya las pocas horas la tragedia se cruzó en su camino. Nunca llegaron a destino.
A las 6 de la mañana el colectivo transitó por la Ruta Nacional 3. A la altura del kilómetro 185, cerca de la ciudad de Las Flores, el colectivero se quedó dormido y se cambió el carril, produciendo el choque con un camión cisterna.
El vehículo impactó contra el costado del camión y quedó con el frente y todo el lateral izquierdo destruido, ocasionándole la muerte a varios pasajeros. El coche volvió a su carril correcto y cruzó la banquina, la cuneta y quedó en una pequeña laguna.
Pudo haber sido una tragedia mucho mayor si se producía el vuelco o si el gasoil de la cisterna explotaba.
La tranquilidad de la mañana del sábado en la ciudad de Corrientes se terminó de manera abrupta, cuando comenzaron a llegar las tristes novedades. Habían muerto seis personas, pero luego fueron dos más. Incluso varios comercios cerraron sus puertas en señal de luto.
En el lugar fallecieron las pasistas Griselda Moreno Samella, Betty Brítez, Gilda Arce y Nora Ferrero Dansey; el integrante de la escuela de samba Pedro “Gato” Sosa y la directora histórica Edith Gervasoni de De la Vega. Luego de una operación cerca de la noche murió Omar Gaúna y días después Carlos Enrique Franco, ambos músicos.
La tristeza de la sociedad se siente en las calles de la ciudad. Corrientes, en su dinámica de “pueblo grande”, sufría; casi todas las personas conocían a las víctimas, sus familias y su tipo de vínculo con los Carnavales, sentían como el propio el dolor.
“La tragedia se ensañó con Ara Berá” tituló El Litoral con simpleza y contundencia en su edición del 24 de septiembre. También se publicó detalladamente la situación de las personas que terminaron heridas.
Las muestras de dolor llegaron a su destino Jorge Rafael Videla envió un telegrama de condolencias al gobernador de facto Luis Carlos Gómez Centurión. También el Gobierno de la Provincia de Río Negro y de la Municipalidad de Bariloche expresó su tristeza por el hecho, había sido los últimos en disfrutar del lujo del Carnaval de Corrientes.
Austral Airlines y la Fuerza Aérea trajeron un Corrientes a las víctimas del accidente, a los sobrevivientes ya los que no se le había visto querido en Olavarría. Uno de los propietarios tenía que salir de Tandil, la municipalidad de Las Flores ofreció los colectivos de la línea para llevarlos, pero nadie quiso subirse por lo que apareció la gente de la gente, vecinos trasladaron a las personas en sus coches particulares. Miles de personas esperaban la llegada de los compa? Eros en el Aeropuerto de Camb? Punta, desde donde salieron a la vista las cortinas fúnebres hasta las distintas casas para la realización de los velorios.
Los sepelios también fueron multitudinarios y con escenas de mucha consternación. La sociedad entera vivía con consternación por lo que había ocurrido, millas de personas contrastadas, los desfiles de las víctimas de la tragedia, todos sabían lo que representaba Ara Berá.
El Rayo mantuvo el luto por sus 8 integrantes fallecidos y no se presentó en la edición 1979 del Carnaval. Cada noche Copacabana tocó la marcha de su rival rival en homenaje a las víctimas. No hay pocas fuentes que la tragedia de Las Flores fue un baldazo de agua fría que apagó un poco lo que significaba el Carnaval de Corrientes. De ahí en adelante ya no tenía el mismo apoyo y comenzó a descontar antes de sumergirse en un letargo que duró más de 10 años.
Fuente: El Litoral


















