El perro anciano es más propenso a padecer algunas enfermedades propias de la vejez. No significa que todos pasarán por alguna de ellas, pero es una posibilidad. Al llegar a los 7 años de vida el perro ya es considerado un adulto mayor; sus necesidades nutricionales varían al mismo tiempo que aumenta su vulnerabilidad en materia de salud. Visión, equilibrio, energía, conductas y otras tantas características se ven alteradas con ciertas patologías típicas de la edad. Es importante conocer sobre ellas para estar preparados y saber cómo actuar en esa situación.
Osteoartritis: padecimiento del perro anciano
El desgaste del cartílago que cubre las articulaciones con el tiempo provoca la osteoartritis. El sobrepeso es un factor que repercute de manera negativa, los perros obesos sufren más por el gran peso que llevan sus huesos. Si bien es una enfermedad típica en canes ancianos, algunas razas grandes son más vulnerables por su disposición genética.
Disfunción renal: de difícil detección
Los riñones comienzan a fallar con el tiempo pero se hace visible una vez avanzada la enfermedad. Entre los principales síntomas se pueden observar mayor consumo de agua y evacuación de la orina acompañado de incontinencia. El perro anciano se siente con menos energía, depresivo y es urgente una visita al veterinario.
Los años comienzan a jugar contra algunos sentidos de las mascotas, entre ellos el de la vista. El perro anciano puede perder su capacidad de ver, llegando incluso hasta la ceguera. En algunos pacientes es posible recurrir a una cirugía, sin embargo cuando la causa es degenerativa no hay cura.
Enfermedades dentales en perros
La dentadura del perro es de gran importancia para su rutina alimenticia. Estos canes, sin diferenciar razas ni tamaños, pierden calcio y comienzan a padecer enfermedades dentales. Pueden producir pérdidas de piezas dentarias, dolor y bacterias que causan daños en otros órganos.
Cáncer en el perro anciano
El cáncer ataca a los diferentes órganos y en algunos casos es posible de tratar. El control con el veterinario debe ser más frecuente en el perro adulto para detectar estas posibles enfermedades. Los tratamientos a tiempo pueden tener resultados exitosos. Entre los posibles síntomas se encuentran bultos que aumentan de tamaño, desinterés, dificultades para respirar, etc. La sintomatología está asociada al órgano afectado y en algunos casos puede estar muy bien escondido.
¿Tienes un perro anciano en casa que padezca alguna de estas enfermedades típicas de su edad?

















