Pese al malestar del Presidente, el secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, continuará en su cargo hasta el 10 de diciembre.
El presidente Mauricio Macri encabezó la habitual reunión de Gabinete, que este jueves generó un interés especial luego de la polémica suscitada este miércoles en torno al protocolo de aborto no punible firmado por el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, y revocado horas más tarde por orden del Jefe de Estado.
Carolina Stanley, ministra de Salud y Desarrollo Social, y jefa de Rubinstein, aseguró tras el encuentro de ministros en un breve contacto con periodistas: “El protocolo va a ser derogado porque fue una decisión inconsulta del Secretario de Salud”. Pese a eso, el funcionario continuará en su puesto hasta el 10 de diciembre.
Stanley firmará en la tarde de este jueves el instrumento que dejará sin efecto la Resolución que establecía una guía de conducta obligatoria para todo el país, para los casos de aborto legal que surgen de las leyes vigentes, anticiparon fuentes oficiales. El texto tendrá un artículo y un párrafo de fundamentos. Y será publicado este viernes en el Boletín Oficial.
En los fundamentos legales, para justificar la revocatoria de una Resolución de un secretario de Estado, se alegará que no se consultó a la Secretaría Nacional de la Niñez, al Instituto Nacional de la Mujer y a la Agencia Nacional de Discapacidad. Sin estas consultas formales, el protocolo es nulo; y por lo tanto se puede revocar.
Si bien se la esperaba a la Ministra en la conferencia de prensa que suelen brindar funcionarios luego del encuentro de Gabinete, quien dio la cara fue el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, quien reiteró: “La Resolución se va a derogar y tiene que ver con una cuestión de formas; se se está haciendo un juicio de valor sobre la norma ni sobre el Secretario de Salud, por eso no se le pidió la renuncia”.
De acuerdo a las explicaciones que daban este miércoles voceros de la Casa Rosada, el Secretario de Salud adoptó una decisión sin consultar a sus superiores para avanzar con el nuevo protocolo, que entre sus puntos más relevantes garantizaba el derecho de todas las personas con capacidad de gestar de solicitar la interrupción de un embarazo en caso de violación o de peligro para la vida o la salud. Rubinstein, por ahora, no dio su versión sobre lo sucedido.
El tema generó tensión en la interna de Cambiemos a 20 días de dejar el poder. La Iglesia y distintos miembros del oficialismo le pidieron públicamente al Presidente que revise el protocolo. Y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, habló personalmente con Rubinstein para exigirle explicaciones. Otros sectores que integran el partido gobernante, como la Unión Cívica Radical (UCR) de Capital Federal, respaldaron públicamente al Secretario de Salud y por estas horas su continuidad en el cargo se sostiene en ese apoyo.
Finocchiaro descartó que se impulse un nuevo protocolo antes del 10 de diciembre aunque aseguró que el tema podría ser incluido en los debates de la transición con el equipo de Alberto Fernández: “Cuando falta tan poco para dejar el poder, un gobierno administra pero no toma decisiones de fondo en temas sensibles que pueden comprometer a la próxima gestión”, contestó.
FUENTE: www.infobae.com

















