El sobrino de la víctima y el hijo del supuesto homicida hablaron con Radio Sudamericana y dieron versiones similares del hecho. Ambos indicaron que Augusto Rohner y Raúl dal Lago estuvieron juntos pasando un día de caza, pesca, picada y alcohol. Cuando regresaban a la ciudad de Esquina se produjo el fatal desenlace- “Sin mediar palabras, dal Lago ejecutó a mi tío”.
El contador Arnoldo Rohner es sobrino de Augusto Rohner, el empresario turístico que fue asesinado de al menos tres disparos por parte de Raúl Dal Lago, amigo con el que habían compartido horas antes un día de campo.
“A Dal Lago le gustaba cazar y le había pedido a mi tío que lo lleve al campo a practicar. Mi tío lo buscó, fueron a tirar, pasearon en lancha, tomaron el té y cenaron una picada. Los que estuvieron con ellos me dijeron que Dal Lago había consumido alcohol”.
Indican que después de disfrutar una jornada de paseo, sucedió lo inesperado. Sin mediar palabras, Dal Lago le efectuó tres disparos a Rohner, quien conducía la camioneta en la que se trasladaban rumbo a la ciudad de Esquina.
“Tenían una relación de amigos y sin motivos pasó esto. No hubo discusión, venían conversando y de repente se escucharon los disparos”, dijo Rohner en Radio Sudamericana. “Sin mediar palabras, lo ejecutó. Le asestó el primer disparo, lo miró y le asestó dos más”.
Por su parte, el hijo del supuesto autor de los disparos dijo “es una catástrofe lo que pasó, pero prevenible. Eran personas grandes que iban en una camioneta, armados hasta los dientes y nadie los controló”. “Llevaban de todo y mucha bebida alcohólica”, dijo Raúl Dal Lago en Sudamericana.
“Yo no pongo en duda lo que sucedió. Lo que sucedió, sucedió, pero comparto responsabilidades. Yo fui el primero en llegar al lugar. A las 22.06 me llama mi madre contando lo que pasó, que venían normalmente y de repente se escucharon los disparos”.
Después de escuchar los disparos- Rohner era el conductor y Dal Lago iba en el asiento del como acompañante), la mujer que iba en el asiento de atrás trató de tomar el volante para no terminar accidentados. En tanto que el peón rural que también iba en el rodado, se tiró para un costado tras escuchar los estruendos.
“Fue algo totalmente inesperado, no sabemos por qué terminó así”, agregó Raúl Dal Lago.


















