Había sido sentenciado por el ultraje a una niña de 12 años en Esquina. Son 8 años de prisión. Los jueces rechazaron la nulidad del caso.
El Superior Tribunal de Justicia de Corrientes confirmó la pena dictada a un hombre de la ciudad de Esquina, el que había sido denunciado por haber abusado sexualmente de su vecina, de 12 años, amiga de su hija, a quien habría ultrajado en su casa cuando esta había ido a jugar.
El máximo órgano de justicia provincial desestimó los planteos de la defensa, que había puesto en dudas el proceso investigativo del caso.
Lo que planteó es que “se produjo una incorrecta interpretación de la prueba”, debido a que la víctima relató los hechos en presencia de su madre y en una audiencia de la que participaron los peritos psicólogos. “El juez analizó una prueba viciada (à) porque se funda en los dichos de la madre y no de la menor”, indicó el defensor.
Este planteo había sido rechazado por la Cámara de Apelaciones, pero el caso fue aceptado por el Superior Tribunal de Justicia.
Los magistrados rechazaron todos los planteos y volvieron a validar las pruebas, consistentes en informes médicos, ropa de la víctima manchada con fluidos y las declaraciones tomadas en la etapa instructoria y el juicio.
Es por ello que confirmaron la sentencia establecida y, además, establecieron que el acusado debe pagar las costas del trámite que impulsó.
La condena se había establecido en septiembre de 2016, durante un juicio realizado en Goya.
El Tribunal Oral Penal de esa ciudad lo había sentenciado por haber ultrajado a la compañera de escuela de la hija del agresor, en un hecho ocurrido en 2013. El imputado, J.D.B. fue acusado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa, y abuso sexual con acceso carnal una vez reiterado, en concurso real”, y los hechos se suscitaron a partir de mayo de aquel año, cuando la menor fue a la casa de su compañera de estudios; esta última debió ausentarse unos minutos y el dueño de casa intentó retenerla, pero ella logró escapar. Siguiendo esa misma línea, otro hecho ocurrió -según el expediente- en setiembre de ese año. En esa ocasión la víctima volvió a la vivienda, y el ahora condenado se aprovechó de la situación y abusó de ella. El último hecho denunciado ocurrió en diciembre, cuando el imputado, al saber que la víctima volvería a su casa, la esperó en la habitación de su hija, y cuando la víctima ingresó, la sujetó y la violó. El padre de la víctima advirtió los abusos y los denunció, tras ver mensajes de texto del victimario en el teléfono de su hija.
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