Lo peor, en tanto, es la sanción que se llevarían los jugadores. Hay cuatro jugadores comprometidos seriamente para jugar la fase de grupos de la próxima Copa Libertadores o Sudamericana. Sebastián Villa y Cristian Pavón, por arrojar los bebederos, y Marcos Rojo y Carlos Izquierdoz, por tomarse a golpes de puño con la seguridad local, recibirían una sanción de entre cuatro y seis partidos.
Los otros tres futbolistas -Pulpo González, Javi García y Carloz Zambrano- en tanto, también tendrían sanción de partidos pero en una cantidad menor: quedarían suspendidos entre uno y cuatro juegos, como máximo.



















