

Según confirmaron fuentes policiales, este insólito episodio no se debió a una especie de brujería o inteligencia artificial en el vehículo que le permite manejarse por su cuenta, sino que tuvo un responsable de carne y hueso: el encargado de la playa de estacionamiento donde el dueño del Chevrolet había dejado el auto. Y es que este segundo hombre salió “a dar una vuelta” en el auto y, en circunstancias que intentan determinarse todavía, perdió el control del vehículo en esta esquina céntrica e impactó de lleno contra un poste en la vía pública.
Cuando personal policial llegó al lugar para intervenir en el episodio y para asistir al inesperado conductor del vehículo, lo sometieron a un dosaje de alcohol en sangre y los resultados arrojaron que el encargado de la playa de seguridad -el mismo que debería haber estado cuidando el auto estacionado y no manejándolo- tenía 1,63 gramos de alcohol por litro de sangre (más de tres veces del límite de 0,5 permitido para conducir).
El insólito episodio tuvo lugar este jueves cerca de las 7 y, según relató el dueño del auto en declaraciones a radio Nihuil, se enteró de que habían retirado su vehículo de la playa por una app que tiene en su teléfono y le envió una alerta de la situación.
El hombre se encuentra en Mendoza de vacaciones, viajó junto a toda su familia y había dejado el auto en una playa de estacionamiento en las inmediaciones del hotel donde se aleja. En cuanto a las llaves, se las había dejado al encargado porque le había encargado que lavara el vehículo.

Sin embargo, mientras el propietario dormía, en encargado de la playa tomó la decisión de salir en el auto del turista. Y cuando regresaba a la playa de estacionamiento, probablemente procurando que esta escapada pasara desapercibida, protagonizó el aparatoso accidente.
A raíz de los resultados de la prueba de alcoholemia, el encargado de la playa que robó el auto por unas hora para salir a disfrutar de la madrugada del jueves quedó detenido.



















