
Según la información fue brindada por el fiscal Adrián Spela el segundo comandante Gustavo Alberto Elorrieta, cuyo cuerpo fue encontrado el viernes pasado en el fondo de un aljibe en una zona rural de la localidad de Roldán, vecina a Rosario, en la provincia de Santa Fe, fue drogado con ketamina y asesinado a mazazos en la cabeza.
Por el hecho están imputados la ex pareja de la víctima, a dos jóvenes cercanos a la mujer y al hijo del gendarme. “Todo hace presumir que el homicidio tuvo como móvil que no le perdonaron que formara una nueva pareja en Buenos Aires, donde estaba viviendo” indicó el fiscal. Sospechan que venían planificando el ataque desde junio.
“Estamos llevando a cabo medidas tendientes para corroborar los que son presunciones de la Fiscalía” manifestó al detallar que pidieron que se libere el secreto bancario. Buscarán determinar si se han producido movimientos en la cuenta de la víctima. “Hay indicios que un interés económico que rondaba a este homicidio”, adelantó.

“Tenemos testigos que cuentan que han sido invitados a participar de este hecho. A uno lo invitan a sumarse manejando el auto en que se iban a movilizar para cometer el hecho y otro testigo contó que lo contrataron para pintar una pared con sangre” detalló y remarcó que “La evidencia que tiene la fiscalía es abundante”
Este macabro hecho “tiene como ideóloga inicial a la ex pareja de la víctima y fue sumando a esta idea criminal al resto. Cada uno tuvo un rol distinto, los cuatro estaba presentes” aseguró.



















