Esta madrugada, fueron llevadas a la dependencia policial en el patrullero de la fuerza tras haber ocasionado algunos disturbios en el Barrio Sol Naciente. En horas de la noche y aprovechando la oscuridad, habrían escapado del cuidado de sus distraídos humanos.
La inusual presencia en la vía pública, ocasionó gran conmoción en el mundo perruno callejero. Los atrevidos vagos peludos arremetieron con sus ladridos contra las indefensas criaturas lanudas.
El piadoso jefe policial se comunicó con Redes Sociales Caá Catí para hacer público el hecho y alertar a sus dueños a acercarse a la Comisaría y presentar los DNI de quienes están actualmente en el frío calabozo.
Una vez acreditada la identidad de las mismas, podrán volver a sus moradas, no sin antes recibir las recomendaciones de cuidados en tiempos en que proliferan pícaros seres carnívoros.




















