
Tras la renuncia y conflicto cambiario que produjo la salida de Martín Guzmán en Economía, la inflación de julio y agosto creció factiblemente.
Un camino de “salvavidas” tomó Sergio Massa, quien anunció al asumir en el Palacio de Hacienda un paquete de medidas destinado a enfrentar la aceleración de precios mediante el corte en la emisión y un fuerte ajuste y control de la ejecución presupuestaria para poder cumplir con la reducción de déficit acordada como meta con el Fondo Monetario Internacional.
Según el informe de INDEC, las subas de agosto fueron contundentes en los sectores de alimentos (7,1%), indumentaria (9,9%) y transporte (6,8%).



















