Con el calendario oficial de feriados del año que viene definido por el Gobierno ya se puede saber cuándo es el Carnaval en 2023: el primer fin de semana extra largo del nuevo cronograma.
La tradicional fiesta popular se potenciará con un lunes y martes feriados el próximo 20 y 21 de febrero. Tras la euforia de los primeros días de la semana por el Carnaval, llegará la Cuaresma: el período de reflexión cristiana que empieza con el miércoles de ceniza; en este caso, 22 de febrero. Este período dura cuarenta días hasta la llegada de la Semana Santa, que culmina el domingo de Pascua.
Estos días de asueto serán también los primeros en el año en caer en días de semana, ya que el primer día de 2023, el 1° de enero, será domingo. Sumado a esto, el descanso del Carnaval traerá el primero de los cuatro fines de semana extra largos de 2023, como es tradicional en una fiesta cuya historia se remonta a la época de la colonia en nuestro país.
El origen del Carnaval en la Argentina
El Carnaval, como otras celebraciones nacionales, fue introducido en nuestro territorio por la población de origen español, según recuerda el Ministerio de Cultura de la Nación. A su vez, la tradición en el país ibérico y en Europa en general viene, como se mencionó, de la celebración que antecede a la cuaresma cristiana, período de preparación y ayuno previo a la fiesta de la Pascua.
Desde los tiempos de las colonias, los festejos del Carnaval, asociados a los bailes de máscaras, tenían su epicentro en la primera sala teatral de Buenos Aires, la Casa de Comedias, llamada popularmente la Ranchería y ubicada en las actuales esquinas de Perú y Alsina. En Gualeguaychú, la otra capital del Carnaval en el país, la primera autorización para esta celebración se otorgó a mediados del siglo XIX, en 1840.
Eran comunes, entonces, los ya tradicionales juegos en la calle, en los que los niños y adultos se arrojaban agua mezclada con distintos ingredientes, según el vínculo con el otro: lavanda para los amigos y sal para los rivales.
Mientras que estas fiestas iniciales estaban atravesadas por las costumbres criollas, la llegada del Siglo XX y los inmigrantes italianos y españoles de la nueva generación provocó un cambio en la dinámica de esta fiesta: el comienzo de la murga.
Luego, la fiesta carnavalesca quedó en pausa de manera oficial durante el gobierno de facto del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), que prohibió este tipo de aglomeraciones.
La vuelta de la democracia permitió que las murgas que quedaban regresaran a las calles y ganarán impulso nuevamente en los barrios. Tras ello, en 2010, la restitución oficial de los feriados nacionales del lunes y martes de carnaval apuntaló definitivamente esta expresión cultural que dará dos días de descanso el año que viene.



















