
Luego, relató que “al escuchar ruidos afuera de su casa, Leiva salió a la vereda a ver qué ocurría y vio a su hijo tirando combustible al auto”.
“La mujer intentó detener el accionar de su hijo. Sin embargo, lejos de cesar con su actitud, el hombre roció con combustible a su madre y le tiró un foco ígneo a su cuerpo”, remarcó.
Para Bertero, “lo hizo con pleno conocimiento del peligro para la vida de la mujer y con voluntad de conseguir el resultado mortal que finalmente logró”.
La representante del MPA hizo hincapié en que “tanto la mujer como el vehículo fueron quemados” y en ese sentido precisó que “Leiva sufrió quemaduras en el 70% de su cuerpo, principalmente en su rostro, tronco, miembros superiores, muslo y miembro inferior izquierdo”.

La mujer murió el 31 de marzo como consecuencia de las heridas que sufrió a raíz del ataque de su hijo, que fue condenado como autor de los delitos de homicidio agravado por el vínculo y daño.
La fiscal Bertero había pedido la pena de prisión perpetua por los delitos de “homicidio agravado por el vínculo y por ser el autor un hombre mediando violencia de género, y daño”, con lo cual el tribunal no atendió el segundo agravante.
El defensor de Beresvil, Carlos María Flores, había solicitado la absolución, basando su versión en la hipótesis que el acusado no pretendió agredir a su madre, sino que lo ocurrido se debió a un accidente cuando él intentaba quemar el automóvil Renault Clío de la pareja de la mujer, Roberto Mansilla.



















