Su mamá es artesana y su papá, enfermero. A pesar de las dificultades, hoy ya está en 5º año y es tutora de otros chicos de comunidades indígenas. Agradeció a sus ancestros por luchar por la educación.

Por el Día del Estudiante, habló con República de Corrientes Sandra Toribio, una joven wichí de Ingeniero Juárez, Formosa. Ella está en el 5º año de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y sería la primera médica de su comunidad recibida en esta institución.
La alumna, de 28 años, habló de las complicaciones en el acceso a la educación y que su perseverancia y el entusiasmo de sus padres hicieron que superara varios obstáculos.
Además, comentó que es muy difícil que una mujer indígena llegue a la universidad por los prejuicios que aún existen en algunas partes del país. A esto se suma que los colegios que ellos tienen a su alcance no brindarían los aprendizajes necesarios para llegar con facilidad a ingresar a las facultades.
El camino a la UNNE
“En 2016 ingresé a Medicina después de un intento fallido. Venía de una secundaria pobre en educación, pero no veía a eso como un factor que determinara mi ingreso a la facultad. Sí sabía que debía esforzarme el triple que otros chicos. Cuando no pude entrar el primer año, se sintió muy feo, pero era consciente de que podía pasar y seguí intentando”, contó Sandra.
“Pensé en estudiar Medicina por mi papá, porque él ama la salud, fue mi inspiración. Las ambiciones nacen dependiendo de donde crecés”
SANDRA TORIBIO
ESTUDIANTE INDÍGENA
Recordó que Ingeniero Juárez “es una localidad muy pequeña, sobre la ruta Nº 81”, donde nació y creció junto a sus padres y cuatro hermanos. Su papá es enfermero y su mamá, artesana. Ahí, hay aborígenes y criollos.
“Mi papá quería que ingresara a una secundaria bilingüe para que mantuviera mi cultura. En Formosa hay varias así, pero no las suficientes. Tuve que ir a una secundaria solo de criollos. En la primaria sí iba a una escuela bilingüe y fue diferente. En la otra me sentía muy sola pero es ahí que te das cuenta que hay otras culturas”, contó y agregó que el amor por el estudio siempre la impulsó a seguir.
Ingreso a Medicina
“A veces, uno subestima la complejidad de la carrera. Tuve que aprender inglés e informática. Más allá de lo que te enseña la facultad, tenés que aprender otras habilidades. El primer año no llegué a completarlo como yo quería y en el segundo encontré el ritmo. Eran necesarias más horas frente a los apuntes y dedicarle varias madrugadas”, relató.
Desde el área de Comunicación de la Universidad comentaron que será “la primera médica indígena” recibida en la UNNE. Ella también dijo que no tenía registro de una persona de su comunidad recibida en esa facultad.
“Pensé en estudiar Medicina por mi papá, porque él ama la salud, fue mi inspiración. Siempre digo que las ambiciones nacen dependiendo de donde crecés. Me encanta la medicina, va más allá de la atención al paciente, me gusta todo lo que sea investigación. Quiero volver a mi pueblo, pero también seguir ampliando mis competencias. Me gusta mucho clínica, terapia intensiva y cirugía”, comentó.
Lucha indígena
“Más allá de lo que me dieron mis papás, al recibirme agradecería al pueblo indígena. Hubo mucha gente que luchó para que la educación llegue a los indígenas. Nuestros ancestros hablaron por los jóvenes que hoy podemos terminar las universidades. Agradezco a todos los que lucharon para que hoy tengamos una oportunidad, para tener nuevos caminos.
La comunidad necesita de profesionales. El hecho de nacer en una cultura indígena implica múltiples factores que te pueden llevar al fracaso como estudiante, menos posibilidad de progreso tienen las mujeres indígenas”, expresó.
Sostuvo que “hay muchos prejuicios” y que también influye “la educación y la parte económica”.
Agradeció el apoyo de su familia, a sus papás, quienes “nunca dejaron de creer” y que siempre le dijeron “vos podés”. Ellos incentivaron a esforzarse, “mi familia me abrazó siempre”.
Luego de la pandemia, empezó a hacer docencia, estuvo en la cátedra de Salud Mental y Salud Pública, y hoy es adscripta a Anatomía.
“Estamos haciendo investigaciones sobre la anatomía que existía en comunidades indígenas. Trasladamos esos términos anatómicos a otros que hoy se puedan traducir. Creemos que esa investigación tendrá un algo impacto y que ayudará a revalorar el conocimiento indígena relacionado a la ciencia”, indicó.
A la vez, contó que “al año siguiente de mi ingreso a Medicina, formé parte del Programa Pueblos Indígenas” y en 2023 la convocaron para ser tutora de los estudiantes. Actualmente, forma a jóvenes de diferentes comunidades que están por rendir para ingresar a la facultad por calle Moreno. Además, forma parte de la Sociedad Científica de Estudiantes de Medicina.



















