“Eran las 8.30, cuando vi que el caudal del agua seguía subiendo. Yo tenía mi auto estacionado frente a mi edificio y veo que llegó a taparle las 2 ruedas. Bajé rápido y, gracias a unos vecinos, Juan y Gustavo, sacamos mi auto empujando y logramos meterlo a mitad de cuadra. La situación ya se veía complicada entonces” , empezó contando Artieda, que vive a escasos 40 metros de la 9 de Julio.
“Media hora después, bajé de nuevo a intentar secar mi auto con la ayuda de Juan y Gustavo, otra vez. En eso empezamos a escuchar que los vecinos del segundo piso, enojados, le gritaban a una camioneta Hilux para que no se meta en la cuadra, pero no les hizo caso. Al principio todos pensaron que eran chicos que habían salido de una fiesta”, explicó.
“Después de evitar que se metan, vimos que se paró el vehículo y los gritos empezaron a cambiar, decían: ‘auxilio, se están ahogando” y se veía que los ocupantes no podían salir de la camioneta. Entre los que estábamos abajo, nos miramos y nos metimos”, resaltó.
“Fuimos por la vereda, era la zona más baja y el agua nos llegaba al cuello. Pudimos nadar hasta la camioneta y ahí nos dimos cuenta de que eran adultos mayores, de entre 75 y 80 años, con un perro. El agua les cubría hasta los hombros y la señora no podía abrir la puerta”.
Continuó: “Los vecinos me pasaron un martillo y rompí el vidrio de la puerta de atrás para sacar el perro. Después de eso logramos abrir la puerta y por suerte pudimos sacarlos a los dos”.
“El señor quería que le ayudáramos a sacar la camioneta, pero era imposible. Una vez que salieron, el conductor nos pidió disculpas y nos dijo que no pensó que fuera tan profundo” , finalizó su relato.
Según datos de la Provincia, hasta esta mañana había más de 800 personas evacuadas luego de lo que fue el mayor temporal sufrido en Corrientes, con la caída de más de 300 milímetros de lluvia.
El ingreso de agua en las viviendas, provocó cuantiosos daños materiales y económicos, pero afortunadamente no se registraron fallecidos.



















