El 2 de octubre, una fuerte manifestación recorrió las calles de Argentina, donde estudiantes y docentes expresaron su respaldo a la educación pública, en respuesta a la reciente decisión del gobierno nacional de vetar el presupuesto para las universidades. Desde Corrientes, Marisú, una de las voces más activas en la defensa de la educación, compartió sus impresiones en una nota con Jerónimo Vega sobre el evento y la situación actual del sistema educativo.

“Las 23 provincias se manifestaron con un mensaje claro hacia el gobierno nacional sobre la importancia de la educación”, afirmó Marisú, quien destacó que, a pesar de la represión de los medios, la verdadera voz del pueblo se hizo sentir en la calle. La preocupación por las decisiones del gobierno de Javier Milei fue evidente, especialmente tras el veto a un presupuesto que muchos consideran crucial para el funcionamiento de las universidades.
Marisú hizo hincapié en la necesidad de que los representantes en el Congreso, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, rechacen el veto y garanticen la financiación necesaria para este año. “Estamos instando a nuestros legisladores a que apoyen la ley de financiamiento universitario, que es vital para asegurar el futuro de la educación pública en Argentina”, dijo.
A pesar del ambiente de incertidumbre, Marisú se mostró optimista, señalando que hay apoyo entre los diputados que asistieron a la manifestación. “Ayer tuvimos la oportunidad de hablar con varios de ellos, y todos están de acuerdo en respaldar a la universidad pública y gratuita”, comentó, añadiendo que el gobierno actual carece de los números necesarios para mantener el veto.
El diálogo también abordó la crítica situación de los jubilados y otros sectores que han visto reducidos sus derechos. Marisú se comprometió a no dejar solo a este grupo en su lucha. “Queremos que el reclamo de la educación sea un eco constante, tal como el de los jubilados”, manifestó.
En cuanto a las declaraciones de la ministra de Justicia y Seguridad, Patricia Bullrich, quien tildó la manifestación de “cambalache”, Marisú respondió que es evidente que el gobierno desconoce la legitimidad del reclamo popular. “El costo político de ignorar al pueblo se verá en las próximas decisiones”, aseguró.
Para cerrar, Marisú lanzó un mensaje de esperanza: “Seguiremos defendiendo la educación en todos sus niveles, desde el jardín hasta la universidad. Estamos aquí para luchar por lo mejor que tenemos como país: nuestra educación pública”. Con un claro compromiso hacia el futuro, la manifestación del 2 de octubre se convirtió en un llamado contundente a la acción en defensa de las universidades argentinas.
Jerónimo Vega



















