El reporte de abril del INDEC da cuenta de un crecimiento del 0,5% comparado con marzo y del 8,9% a nivel interanual. En tanto, un informe privado de mayo refleja una caída del 3,2% respecto de abril y una contracción del 0,9% comparado con igual mes de 2024.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó ayer que las ventas en supermercados a precios constantes en abril aumentaron 0,5% en comparación con marzo y un 8,9% a nivel interanual.
En tanto que el acumulado enero-abril de 2025 mostró un incremento de 4,3% respecto a igual período del año pasado de acuerdo.
Las ventas totales a precios corrientes, para abril de 2025 relevadas en la Encuesta de Supermercados, sumaron $1.975.885,8 millones, lo que representa un incremento de 48% respecto al mismo mes de 2024.
Por su parte, el índice de ventas totales mayoristas marcó una caída de 2,9% respecto a igual mes de 2024. El acumulado enero-abril de 2025 presenta una caída de 6,6% respecto a igual período de 2024.
En abril de 2025, el índice de la serie desestacionalizada muestra una disminución de 3,2% respecto al mes anterior y el índice serie tendencia-ciclo registra una variación negativa de 0,3% respecto al mes anterior.
Por otra parte, un informe sobre consumo masivo de la consultora Focus Market expuso que en mayo, las compras en supermercados y autoservicios cayeron 3,2% respecto de abril y también hubo una contracción del 0,9% a nivel interanual.
La mayoría de los indicadores que releva ese reporte privado dieron mal, para completar el panorama también se retrajo la cantidad de tickets emitidos, es decir que la gente compra menos y va menos al supermercado, porque los ingresos no acompañan aún pese a la baja de la inflación.
En un reciente diálogo con época, Marcelo Soto, gerente de una cadena local de supermercados, que incluye tienda de artículos del hogar, explicó acerca del comportamiento del consumo durante el mes pasado.
“El problema de fondo es que los sueldos perdieron poder adquisitivo y mientras que no haya una recomposición salarial que inyecte dinero, las ventas no van a reaccionar. No es que la gente no quiere comprar, trata de hacer rendir sus ingresos lo más que pueda”, observó.
Al puntualizar en el consumo de mercaderías básicas, el mencionado detalló: “Los clientes compran lo justo y necesario, todos tratan de aprovechar al máximo las promociones (reintegros, descuentos y otras bonificaciones) con tarjetas o billeteras virtuales y cada vez se usa menos el efectivo”.
Bajo esa tesitura, añadió: “Hay productos como los lácteos, carnes y congelados cuya caída en la demanda oscila entre el 10% y 15% interanual. Otro rubro que tuvo una fuerte mengua en la rotación es el de las bebidas. Por citar un ejemplo, en mayo vendimos un 30% menos de cerveza que hace un año atrás”.
“En los últimos meses, los datos oficiales muestran una desaceleración de la inflación, lo que en teoría debería permitir cierta recomposición del ingreso real. Sin embargo, este fenómeno no se traduce automáticamente en una mejora en el poder adquisitivo, especialmente en los sectores de clase media”, estimó Damián Di Pace, director de Focus Market.
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