
El puente internacional São Borja–Santo Tomé cuenta con una extensión de 1.400 metros sobre el río Uruguay y conecta el municipio de São Borja, en el estado brasileño de Río Grande do Sul, con la ciudad argentina de Santo Tomé, en la provincia de Corrientes. Por este corredor circula aproximadamente el 23% del comercio bilateral entre Argentina y Brasil, de acuerdo con datos aportados por el gobierno brasileño.
Además del mantenimiento y la operación del puente y sus accesos, la nueva concesionaria tendrá la obligación de gestionar un área aduanera conjunta en la que las autoridades de ambos países realizarán los controles de carga. La operación de esta zona será clave para garantizar la agilidad y la seguridad de las operaciones comerciales que atraviesan el corredor.
Actualmente, el tramo se encuentra en operación bajo la gestión de la empresa Mercovia, un consorcio compuesto por Impregilo Internacional, Necon Argentina y Jose J. Chediack. Este grupo administra la infraestructura desde el inicio de su construcción, que comenzó en 1996. El contrato previo venció en 2021, pero se fue prorrogando hasta concretarse la nueva licitación.
El proceso de licitación implicó varios intentos. En enero, la primera convocatoria se suspendió por una medida cautelar del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil, que dio lugar a un reclamo presentado por la firma brasileña Ponta Negra Soluções Logísticas e Transportes, la cual cuestionaba datos contenidos en el pliego. En abril, la segunda tentativa fracasó porque no se presentaron ofertas.
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