Junior Sosa, un joven de la zona, periodista y docente, relató que aún se desconoce el modo en que los perros y gatos ingieren la sustancia tóxica. “Son mascotas que están dentro de las casas; el veneno se arroja a los patios”, explicó. Según contó, los animales comienzan a mostrar decaimiento y pérdida de apetito antes de sufrir una falla pulmonar que les provoca la muerte.
Aunque todavía no se identificó el tipo de sustancia utilizada, el veterinario que atendió a los animales estimó que se trata de un veneno destinado a animales de gran tamaño. Los análisis correspondientes quedarán en manos de la Justicia, que ya inició las pericias para determinar la composición del producto.
La denuncia fue radicada en la Comisaría de Yapeyú, y grupos proteccionistas de animales solicitaron la colaboración de los vecinos para aportar imágenes de cámaras de seguridad que permitan identificar al responsable. Mientras tanto, las organizaciones piden extremar los cuidados y evitar que las mascotas permanezcan solas en los patios o circulen libremente por la vía pública.



















