La causa ya había determinado la responsabilidad penal de Caram por el delito de desobediencia a la autoridad, y la de Sánchez por abuso de autoridad. Tras deliberar, el magistrado impuso a Caram una pena de siete meses de prisión, que se dio por cumplida debido al tiempo que permaneció detenido durante el proceso.
En los fundamentos, el juez explicó que el monto de la pena se aleja del mínimo legal por la trayectoria política del condenado y por la existencia de una condena previa no firme, aunque rechazó aplicar la inhabilitación para ejercer cargos públicos solicitada por la fiscalía.
En cuanto a Sánchez, el fallo dispuso una pena de dos meses de prisión en suspenso y ordenó su suspensión inmediata como concejal de la ciudad de Mercedes, en cumplimiento de la normativa vigente.
La sentencia cierra una etapa clave del proceso judicial y tendrá impacto directo en la composición del Concejo Deliberante mercedeño.



















