El procedimiento consiste en reemplazar la válvula aórtica dañada por una prótesis especial que se coloca sin necesidad de suturas. A diferencia de las cirugías tradicionales, donde la válvula artificial debe coserse al corazón, este sistema se fija mediante un mecanismo expandible que permite reducir el tiempo quirúrgico y mejorar la recuperación del paciente.

La tecnología utilizada corresponde a la válvula Perceval, desarrollada por la empresa LivaNova, que permite realizar intervenciones más ágiles, disminuir el tiempo del procedimiento y ofrecer una alternativa terapéutica en pacientes que requieren reemplazo valvular.
Desde el centro de salud destacaron que este avance se suma a más de diez años de experiencia en procedimientos TAVI, ampliando las opciones disponibles para adaptar el tratamiento a las necesidades de cada paciente.
La intervención resultó exitosa y la paciente evolucionó favorablemente, por lo que ya recibió el alta médica, consolidando un nuevo paso en el desarrollo de la cardiología en la provincia.



















