En diálogo con un medio local, la autora contó que gran parte del libro —alrededor del 70%— está dedicado a Esquina, localidad donde vivió durante su infancia y que marcó profundamente su historia personal. Allí cursó la escuela primaria y parte de la secundaria, luego de que su padre fuera designado jefe de la oficina de Obras Sanitarias en la ciudad.
Según explicó, la publicación busca retratar cómo era la vida cotidiana en aquellos años: la escuela, los carnavales, las costumbres, la moda de la época y la forma en que los chicos crecían en una comunidad que, por entonces, estaba más aislada del resto del país.
La autora recordó que en ese tiempo las noticias llegaban con varios días de demora y que los diarios arribaban apenas dos veces por semana. A pesar de ese contexto, destacó que la vida social y cultural era muy activa y que los jóvenes seguían las tendencias y la música del momento, aunque con otras herramientas.
El libro también incluye fotografías de la ciudad tomadas años después, con el objetivo de ayudar a recrear escenarios y lugares que forman parte de la memoria colectiva de Esquina.
El título de la obra hace referencia al año en que la autora dejó la ciudad para mudarse a Buenos Aires, un momento que, según explicó, marcó un cambio importante en su vida.
Actualmente, “1962, el año que todo cambió” ya se encuentra disponible en una librería de Esquina, donde vecinos y lectores interesados en la historia local pueden acceder a esta publicación que rescata recuerdos y vivencias de una época que forma parte de la identidad de la ciudad.



















