El fiscal general del Poder Judicial de Corrientes, César Sotelo, ordenó este lunes la reapertura de la investigación por el caso de la perra “Alita” y dispuso que se analice como un posible hecho de maltrato o crueldad animal, luego de revertir la decisión de archivo adoptada en primera instancia.
La medida se tomó tras un pedido de revisión presentado por la abogada de la denunciante, quien cuestionó que la causa hubiera sido cerrada pese a la gravedad de los hechos denunciados. Ariela Acuña, representante de la fundación que da alojamiento al animal, comentó que “es un triunfo” que se desarchive la causa.
“En su dictamen, el Fiscal General comparte el fundamento del pedido de revisión y pone énfasis en las lesiones que sufrió la perra como consecuencia del acto al que fue sometida”, señala el documento oficial. A partir de esa evaluación, Sotelo dispuso la reapertura del legajo de investigación fiscal (LIF) y su remisión a otra unidad, quedando ahora a cargo del fiscal Jorge Antonio Casarotto, titular de la UFIC N.º 9 de la ciudad.
Acuña comentó que este martes será la audiencia judicial en la que la representante legal presentará pruebas para continuar con el caso. El hecho había sido inicialmente archivado por el fiscal de la UFIC N.º 2, Raúl Pasetto, quien consideró que el hecho denunciado no encuadraba dentro de las figuras previstas en la legislación vigente. En particular, sostuvo que la zoofilia no está expresamente tipificada en la ley nacional de maltrato animal (Ley 14.346), por lo que entendió que no correspondía avanzar penalmente.
Sin embargo, el criterio del Fiscal General difiere de esa interpretación. En su resolución, planteó que el hecho sí podría encuadrarse dentro del artículo 3 de la ley, que sanciona los actos de crueldad hacia los animales.
“El aberrante acto sí encuadra en el artículo 3 de esa norma que considera como acto de crueldad el ‘lastimar animales intencionalmente, causándoles torturas o sufrimientos innecesarios por el solo espíritu de perversidad’”, indicó el documento. La causa se originó a partir de la denuncia de una mujer contra un vecino, identificado como A. Centurión, a quien acusó de haber ultrajado a su mascota.



















