El joven, que tenía 14 años cuando la nena fue asesinada, es inimputable. Sin embargo, está alojado en el Instituto Araoz Alfaro, bajo resguardo judicial, debido a que la Justicia sostiene que no está garantizado que no vuelva a poner en riesgo su vida o la de los demás.
En este contexto, dos de los padres expresaron su preocupación porque el cómplice de Tobías Godoy comparte el aula con sus hijos. “Es un asesino mezclado entre chicos bien. Nosotros los criamos, les damos educación para que salgan buenos chicos y nos metieron a este personaje en el medio”, expresó José en diálogo con Telenoche.
Él se enteró de la identidad del joven —hoy de 15 años— a través de un video que el propio chico hizo circular entre sus compañeros. “Empezó a mostrar un video donde le hacían la famosa bienvenida en el instituto y mostraba otras cosas sobre el caso sintiéndose orgulloso de lo que hizo”, relató el hombre.

Según indicó, el joven pedía prestado el celular a algún compañero —ya que él no tiene— y les mostraba sus redes con videos del caso.
En cambio, Marisa, descubrió la identidad del adolescente un día antes de que se difundiera ese video. Ella había ido a la escuela por una situación diferente. “Él le mostró a mi hijo que adentro de un fibrón llevaba droga al instituto. Vine a hablar con la directora, que me atendió y me dijo que se iba a encargar del tema”, explicó.

Al día siguiente, las autoridades de la escuela citaron a los padres a una reunión junto a directivos del Instituto Araoz Alfaro. Fue allí cuando todos terminaron de comprender quién era ese alumno que había llegado al colegio.
Los chicos no quieren volver a clases
La situación generó un ausentismo masivo, según denunciaron José y Marisa. De hecho, cuando el equipo de Telenoche llegó al establecimiento a las 16, en el horario de salida del turno secundario, solo cuatro alumnos abandonaron el edificio. El resto no fue a clases.

“Los chicos no quieren venir porque tienen miedo. Hay amenazas por redes sociales de gente que, de la indignación de saber que el chico está acá libre en un colegio público, amenaza con venir a buscarlo en la salida”, advirtió Marisa. “Si se arma el quilombo en la puerta, están más de 30 chicos ahí. Esta escuela tiene una puerta para primaria y otra para secundaria”, alertó.
Ante el argumento de que el joven tiene derecho a estudiar y a reinsertarse, José fue tajante: “Yo creo que el derecho lo perdió en el momento que hizo lo que hizo. Derecho tiene mi hija, el hijo de Marisa, el de todos, a venir a estudiar tranquilos. Y el derecho tenemos nosotros de ir a trabajar y quedarnos tranquilos de que nuestros hijos están estudiando. Y derecho tenía Kim. Él se lo quitó”, expresó.
Para este miércoles, los padres están organizando una movilización frente a la Escuela Secundaria N°41. El reclamo central es que las autoridades les expliquen cómo solucionar este inconveniente.



















