La localidad correntina de Berón de Astrada se encuentra conmocionada tras la decisión judicial de liberar al único detenido por el brutal asesinato de Ariel Agustín Santa Cruz, un peón rural de 38 años hallado sin vida en una zona rural.
El joven acusado, de 18 años y de apellido Viera, había confesado el crimen. Sin embargo, la Justicia dispuso su liberación “por falta de pruebas”, pese a que durante la investigación se secuestró un arma de fuego y prendas de vestir presuntamente vinculadas al hecho.
El cuerpo de Santa Cruz fue encontrado con signos de tortura y con dos disparos en la cabeza, en cercanías al paraje Toroí, donde debía presentarse a trabajar el pasado 29 de abril.
Según consta en la causa, el acusado habría mantenido una relación con la pareja de la víctima, Débora, lo que derivó en un conflicto que es investigado como posible móvil del crimen.
De acuerdo a testimonios incorporados al expediente, el joven habría planificado el ataque, estudiado los movimientos de la víctima e incluso buscado ayuda para concretarlo.
La familia de Santa Cruz cuestionó la decisión judicial y sostiene que el crimen no pudo haber sido cometido por una sola persona. “Tenía signos de tortura. No creemos que haya actuado solo”, indicaron.
En el marco de la investigación, efectivos de la División Homicidios realizaron allanamientos y secuestraron un rifle calibre .22, que el propio acusado habría señalado como el arma utilizada.
Pese a estos elementos, el sospechoso recuperó la libertad a menos de 24 horas del hecho, lo que generó indignación en la comunidad.
La causa continúa en etapa investigativa.




















