Declararon en esta jornada Santiago Fabián Maidana, vecino de 9 de Julio, Guillermo Gustavo Romero, perito odorológico, y Ángel Fabián Duarte, ex jefe de Antonio Benítez -uno de los acusados-, quien recibió a su empleado en su domicilio la tarde del 13 de junio de 2024, pasadas las 18, cuando el acusado le pidió una linterna. El hombre declaró que el acusado llegó solo, en moto, y llevaba una remera roja en el hombro.
Además, para el final del día, amplió su indagatoria Nicolás “El Americano” Soria, uno de los acusados de entorpecer la investigación por la desaparición de Loan.
Sin aceptar preguntas, el imputado se refirió únicamente a la denuncia que hizo respecto al presunto ataque en la Unidad Penal 7 de Resistencia donde se encuentra desde el mes de junio.
Si bien aclaró que en los próximos días sí brindará su declaración respecto a la acusación y responderá preguntas, en esta oportunidad sólo se refirió a ese hecho en el penal que ya es investigado por la Justicia chaqueña.
Además, advirtió que aportará pruebas en contra del accionar de las fuerzas de seguridad y de la jueza Federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo.
“Quiero hacer una salvedad a mi declaración. Voy a tratar de declarar en reiteradas oportunidades, si el tribunal me lo permite. El día de hoy no voy a aceptar preguntas de la Fiscalía y la querella, les pido disculpas”.
“Sí, del tribunal. No es mi intención cumplir acá un rol de víctima. Considero que las únicas víctimas de este caso son Loan, la familia de Loan y los imputados, que son inocentes y que están presos o no presos. Pero sí quiero comentarle a este tribunal acerca de las condiciones carcelarias, que ya habían sido motivo de información a este tribunal, se ven empeoradas en este momento y el fin de semana”, dijo Soria.
En ese momento, el presidente del Tribunal lo interrumpió y le dijo que ya estaba al tanto de lo ocurrido.
“Quería aclararlo de anticipación y sin faltarle el respeto al tribunal, ni a la Fiscalía, ni a la querella. Quería declarar esto porque ya sé que es una causa paralela que se tramita en la Fiscalía del Chaco. Me es muy difícil venir a declarar en condiciones psicológicas y físicas cuando mi integridad física está en riesgo y más aún cuando en mi declaración voy a poner al descubierto situaciones que están en ese expediente como documentación adulterada de fuerzas de seguridad de la nación, como así también falsedades de la resolución 588 de la jueza Pozzer Penzo. Mi integridad física está corriendo riesgo y les agradezco el momento este que me dan para explicar esta situación”.
“No significa que yo no vaya a declarar, estoy por declarar esta semana, mañana o la próxima semana. Por eso si quieren preparar las preguntas la fiscalía, yo voy a responder absolutamente todas las preguntas que la fiscalía o la querella tenga para mí. Pero quería expresar este hecho porque es una situación en la que me podrían haber sacado un ojo. Ustedes están al tanto y espero que se hayan librado los elementos correspondientes para que la Unidad 7 tome los recaudos necesarios para que podamos vivir por lo menos en tranquilidad y sin ninguna agresión física hacia nuestras personas”, dijo.
Soria es uno de los diez procesados por entorpecer la investigación del caso Loan y está detenido con prisión preventiva desde septiembre de 2024.
Se trata de un empresario bonaerense dedicado a la logística internacional que desembarcó en 9 de Julio en los días posteriores al hecho.
Declara Guillermo Gustavo Romero, sargento primero de la División de Canes de la Policía de Corrientes
El tercer turno de la jornada fue para Guillermo Gustavo Romero, guía de uno de los canes que participó de los peritajes, quien declaró cómo fue su trabajo durante la investigación de la desaparición del niño.
En ese sentido, reveló que antes del comienzo de los peritajes sobre los tres autos inspeccionados (la camioneta Ford Ranger, el Ford Ka rojo y el Volkswagen Voyage) las llaves de los vehículos las tenía el comisario Walter Maciel y no tenían faja de clausura.
“Mi intervención fue el levantamiento de las huellas en dos vehículos bajo la supervisión del doctor Mario Rosillo. Permanecimos seis o siete días, no recuerdo exactamente. Fuimos convocados, en colaboración a través del ministro de Seguridad en ese entonces”, dijo el testigo.
Asimismo, mencionó el procedimiento seguido para recolectar muestras de olor en mediante la utilización de gasas esterilizadas para evitar contaminación. Explicó el rol del can a su cargo, el perro llamado “Arandú”, un labrador blanco seleccionado por su comportamiento tranquilo. Contó que otros canes participaron en la pericia.+
“Las gasas son de trama cerrada hospitalaria que se utilizan, esterilizadas por una entidad. En este caso se usó gasa esterilizada, que trajo personal de Salta con los frascos de vidrio también esterilizados, que trajeron personal de Salta para que no haya ningún tipo de contaminación al momento del levantamiento del olor humano. Estas gasas son de trama cerrada, son colocadas en distintos puntos del vehículo”, indicó.
Durante su declaración, en un primer momento, Romero dijo no recordar qué vehículos se habían peritado. Tras varias idas y vueltas entre las defensas y la fiscalía por la falta de precisión del testigo, se le recordó al efectivo policial su declaración previa en la que se detalló qué autos eran. A partir de ahí, sí recordó cuáles eran.
Dijo que el perro Arandú arrojó resultado positivo sólo en la camioneta, con una marcación pasiva (el animal se sentó). Además, aclara que las actas de dichos procedimientos fueron labradas y que todo fue filmado.
El testigo relató que se usaron gasas y pinzas como material para la pericia, pero aclara que no le compete explicar la técnica ni la realización completa de la pericia, que corresponde al perito Rosillo. Dijo que él mismo colocó gasas, bajo las órdenes del perito.
Del igual modo, dijo que el olor extraído se coteja con la ropa del damnificado y olor de testigos. Reveló que las gasas, una vez que fueron recolectadas, fueron puestas en un frasco de vidrio con tapa de metal y fueron troqueladas. “Ese troquel está firmado por el perito, los asistentes y los testigos”, dijo.
Luego se le recordó su declaración previa y ratificó que el procedimiento llevó la firma además del “subayudante Torres”.
Finalmente explicó que los perros no participaron del momento de la colocación de las gasas dentro de los vehículos.
Declaró Ángel Fabián Duarte, ex empleador de Antonio Benítez
El segundo testigo en declarar fue Ángel Fabián Duarte, veterinario de profesión y ex empleador de Antonio Benítez, uno de los imputados en el expediente.
En el inicio de su testimonio, dio detalles de la relación que mantenía con el acusado. “Arreglábamos alambrados, trabajaba en los animales conmigo. Bajaba forraje. Cada vez que necesitaba lo llamaba. Venía a mi casa, él siempre estaba con nosotros”, dijo.
Después, contó que lo vio a Benítez el 13 de junio, día de la desaparición de Loan, por la mañana y luego por la tarde, una vez que el nene ya estaba desaparecido.
“Yo estaba por salir justo para el campo. Preparé mate, le convidé uno y le digo que estaba por ir para el campo a mirar unas vaquillas que habíamos llevado lunes. Y él me dijo que se iba a ir conmigo. De ahí subimos a la camioneta, nos fuimos a buscar al otro muchacho que trabajaba conmigo y en el camino me dice si íbamos a volver para las doce. Le pregunto por qué y me dice que tenía que buscarle al hijo. Y le digo: ‘No, no sé si vamos a venir para las doce. ¿Por qué no le decís a tu señora que le busque?’ Él me contestó: ‘No, no está, está en el campo’. Entonces le dije que se quedara”, recordó el testigo sobre el primer encuentro que mantuvo con Benítez.
Tras ello, describió el momento en que nuevamente lo vio a Benítez por la tarde. “No recuerdo bien porque ya era oscuro. Se arrimó a la puerta y no tenía remera, de eso me acuerdo. Tenía una remera doblada sobre el hombro. No recuerdo bien el color porque estaba todo arrugado”, dijo. Aseguró que el imputado le había dicho que estuvo toda la tarde buscando a su sobrino, que se había perdido.
“Yo le había preguntado qué pasó con el chico porque ya estaba todo movilizado. ‘Se perdió. Lo busqué por todos lados fue un misterio, se desapareció’, me dijo. Eso no más”, rememoró. Ese encuentro -dijo- no duró más de 5 minutos. Además de contarle acerca de la desaparición, le pidió una linterna.
En la anterior declaración, el hombre dijo que el acusado llegó solo, en moto, y llevaba una remera roja en el hombro. En esta oportunidad, aseguró no estar completamente seguro del color de la prenda porque estaba enrollada. Su testimonio se incluyó en el análisis de las sospechas sobre Benítez, especialmente en lo relativo a su vestimenta ese día y los sucesivos cambios de ropa que testigos observaron.
A partir de ahí, el fiscal le repreguntó ante la contradicción con la primera declaración. “Yo le dije que no recordaba bien qué color era porque estaba enrollada. Parecía que era roja”, aclaró. “Cuando él llegó tenía un buzo celeste despintado y una bombacha negra despintada”, añadió.
Entre otros temas, el testigo dijo que conocía al comisario Walter Maciel y que el día de la búsqueda también le pidió una linterna.
Además, dijo que como veterinario, atendió a los perros que participaban de la búsqueda Loan.





















